Manantial de vida eterna

En el Evangelio según San Juan, capítulo 4, nos habla de una mujer que era despreciada por la mayoría de las personas. La samaritana iba al pozo de Jacob sola al mediodía. Y Dios en su misericordia infinita, espera por esta mujer a que venga a sacar agua. Y le dice: “Si tú supieras quién te está pidiendo agua, tú serías quien me pedirías a mí, y yo te daría agua que saltaría como manantial hasta la vida eterna”. El Padre Pedro también responde a las preguntas llegadas al programa vía telefónica, el correo electrónico (padrepedro@ewtn.com) y Facebook(www.facebook.com/ppedronunez).