El mejor ofrecimiento, el de uno mismo
Damos gracias a Dios por el año jubilar que cierra hoy. Ofrecer es ofrecerse. ¿Qué le ofrezco a Dios? ¿Cuánto tiempo le doy? ¿Cómo voy vestido? ¿Con qué actitud voy? Si yo tengo que pedírtelo ya no es ofrecimiento, es un favor. El Padre Willie quisiera que este año estemos más disponibles para Dios. La ofrenda que Dios quiere eres tú.