Nunca tengo tiempo o “no hago el tiempo”

Vivimos demasiado acelerados, tenemos que ser pacientes los unos con los otros, no ir por la vida maltratando a quienes nos rodean. Hay muchas excusas para decir no tengo tiempo, pero también hay muchas herramientas para apoyarnos y organizarnos. Enfoquémonos en el Señor y en nuestra relación con Él así como el tiempo que le dedicamos. No perdamos tiempo en ver que hacen y dejan de hacer los demás. El Padre Willie nos recuerda que “el tiempo de Dios no es negociable”. No salgas de tu habitación sin agradecer a Dios y ponerte en contacto con Él. “Si tú nunca haces el tiempo tú nunca vas a tener tiempo”.