Ya nadie llora

Ezequiel recibe una visión que durante siglos ha incomodado a sus lectores. Figuras angélicas. Un juicio que pesa. Una ciudad que va a pagar el costo de haberse alejado de Dios. Pero antes de que ocurra cualquier otra cosa Dios hace algo que lo cambia todo. Manda a alguien a recorrer la ciudad buscando a los que todavía lloran. A los que gimen porque algo no está bien. A los que no se acostumbraron. En este episodio de Café con Cristo entramos en Ezequiel 9 con todo el contexto cultural e histórico que el texto necesita para ser recibido bien. Y encontramos en uno de los libros más complejos de la Escritura una pregunta que ninguno de nosotros puede responder fácil. ¿Hay algo que antes te dolía y que ya no te duele? Porque el mayor peligro no siempre es el pecado declarado. A veces es el acostumbramiento silencioso que va corriendo el umbral de lo que todavía nos mueve.